Calles radiales en Karlsruhe

Karlsruhe es una localidad alemana (literalmente, “Descanso de Carlos”) de tamaño medio, con algo más de 300.000 habitantes,  situada en el estado de Baden-Wurtemberg. Fue fundada por el markgraf (margrave en español, título equivalente al de marqués) Carlos Guillermo de Baden-Durlach en 1715, por lo que su diseño corresponde a una época de expansión del estilo barroco. En Alemania, la arquitectura barroca fue utilizada, tanto por los gobernantes, para subrayar su poder con la magnitud de los edificios y jardines, como por la Iglesia Católica, con el mismo objetivo en su pugna con el protestantismo. 

Karlsruhe tiene una peculiar disposición de sus calles. Cuando se diseñó la ciudad, el margrave buscó remarcar su poder e importancia situando las calles a modo de radios equiangulares de una circunferencia en cuyo centro estaría situado su palacio. Y así se diseñó y construyó.

La planificación original incluía 32 calles, con un ángulo entre cada dos de ellas de 11,25º. El grabado de la imagen muestra el stadtplan (plano de la ciudad) en 1716 con las primeras calles abordadas.  Se supone que este dibujo es original del propio Karl Wilhelm.

 

La siguiente imagen muestra el stadtplan en 1720. En ella se observan las calles previstas en la imagen anterior, que hoy conforman el centro de la ciudad, y todos los radios, con los nombres de las calles previstos.

El Palacio, un imponente edificio con un ala central y dos laterales, posee una torre que ocupa el centro de la circunferencia, a partir del cual salen las calles. Hoy está ocupado por el  Badisches Landesmuseum (Museo Estatal de Baden). Está rodeado por amplios jardines que copian el modelo de Versalles.

En el centro de la foto anterior se puede observar, tras el palacio, la torre que ejerce de centro de la circunferencia.

La estructura radial de la ciudad diseñada en su inicio, finalmente se quedó en un “abanico” frente a la parte delantera del palacio, quedando el resto de la circunferencia ocupado por jardines y bosques, como se puede observar en esta vista aérea.

Esta forma de abanico de la ciudad (fächerstadt) se ha convertido en una suerte de símbolo identificativo, de modo que la podemos encontrar en diversos elementos urbanos, como en la decoración nocturna navideña, o en los bancos del exterior del Naturkundemuseum Karlsruhe (Museo de Ciencias Naturales de Karlsruhe).

 

La calle que parte del ala sur del palacio, llamada Südliche Waldstrabe (Camino forestal del sur), está decorada en toda su longitud por una línea recta de adoquines amarillos. Estos simulan un rayo de sol que parte de la torre del palacio, siguiendo uno de los radios (en la foto se ve al fondo dicha torre). Entre la decoración de los adoquines, infantil por lo general, encontramos alguno de contenido marcadamente matemático, como el firmado por el alcalde Heinz Fenrich, que además fue presidente de la TechnologieRegion Karlsruhe.

 

La vinculación de Karlsruhe con la tecnología es muy fuerte, ya que en esta ciudad reside el KIT (Karlsruhe Institute of Tecnology), institución universitaria de gran prestigio en Alemania. Destaca por sus estudios en ciencias e informática. De hecho, el 2 de agosto de 1984, el KIT recibió el primer correo electrónico que se envió a Alemania. En esta institución, Heinrich R. Hertz descubrió la forma de producir y detectar ondas electromagnéticas, y alberga, entre otras, la Facultad de Matemáticas.

Aún aparecen otros elementos geométricos en esta singular ciudad, como el panteón erigido sobre la tumba de su fundador, situado en la Marktplatz. Se trata de una pirámide de base cuadrada, que queda alineada sobre el radio que surge exactamente de la puerta del palacio. Además esta línea hace de eje de simetría en el diseño de los jardines. La pirámide fue construida en arenisca roja y también es usada como símbolo de la ciudad.

Karlruhe, una tranquila ciudad a orillas del Rhin …. ¡bien merece una visita!

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